
Y cogió todos los papeles que llevaba escritos muchas noches de insomnio,
noches de llantos,
y los tiró por el tejado con fuerza.
Y se sentó, apretaba la boca, cabreada.
Estuvo quieta unos instantes, sentada, intentanto calmarse.
Y se levantó rápida y corriendo bajó para recogerlos,
Pero habían volado.
2 comentarios:
A veces hacemos cosas sin pensarlo, y luego es demasiado tarde para arreglarlo...
Te quiero ver este finde Anita!
te quiero Dinamita :]
Por eso yo archivo todos mis recuerdos en libretas, si tiro una página, las tiro todas ¿y realmente quieres olvidarlo todo? Los recuerdos, buenos o malos forman parte de nuestra historia personal y todos se merecen un rinconcito aunque solo sea para aprender de ellos.
No arrojes tus pensamientos por la ventana, te arrojarás a ti misma.
Un besillo Anuskilla, ánimo.
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